¿Es posible un régimen totalitario en el que un jefe supremo y todopoderoso, el Gran Hermano, sea creído por todos los ciudadanos a ojos cerrados (a pesar de tratarse de una referencia abstracta?
¿El lenguaje puede ser reducido hasta dejarlo en los huesos, configurando una nueva lengua, neolengua, en la que el mejor orador sea el que utilice el menor número de vocablos? ¿Y si toda la literatura fuese destruida y únicamente quedasen versiones de nuestros autores favoritos en neolengua?
¿Puede suceder que la Policía del Pensamiento nos detenga por cometer un crimen mental (en neolengua, crimental) para torturarnos y, ante nuestra posible resistencia, llevarnos en última instancia a la Habitación 101, “el peor lugar del mundo”? ¿Si nos vaporizaran, convirtiéndonos en una nopersona, si dejásemos de existir y borrasen todos nuestros datos en todos los registros como si nunca hubiéramos existido, nadie se acordaría de nosotros?
¿Nos enloquecería que, minuto a minuto, el pasado fuese puesto al día? ¿Si nos dijeran que el Gran Hermano ha inventado los aeroplanos y en todos los libros y enciclopedias encontrásemos que así es, pensaríamos que estamos cuerdos? ¿Sobreviviríamos a la constante destrucción y falsificación del pasado? ¿Nos gustaría que los libros fuesen escritos de nuevo, que los cuadros se volviesen a pintar, que las calles y los edificios tuviesen nuevos nombres…En definitiva, que todo se modificase a gusto del Partido?
¿Cómo viviríamos en un mundo en el que los muebles son viejos, la ropa es mala, la comida peor, las casas se caen a pedazos, el agua está fría, los ascensores no funcionan… y, sin embargo, el Partido nos convenciese de que atravesamos la mejor época de nuestras vidas y todos lo creyesen?
¿Qué sería de nosotros si en la familia no existiese amor, si los niños denunciasen a sus padres, si no existiese amor en el matrimonio, si procrear fuese una obligación que cada año ha de cumplirse para engendrar niños para el Partido?
¿Seríamos capaces de prescindir de la libertad, de la verdad o de la intimidad? ¿Si estuviésemos constantemente vigilados por telepantallas…cómo actuaríamos?
¿Vivir en un mundo que fuese todo lo contrario a “esas estúpidas utopías hedonistas que imaginaron los antiguos” nos gustaría? ¿Convivir únicamente con el odio, el miedo, la rabia, el triunfo y el autorebajamiento sería posible? ¿Qué haríamos si no existiese la risa (excepto la risa triunfal cuando se derrota al enemigo)?
¿Y si los sentimientos fuesen una farsa y sólo profesásemos la fidelidad al Partido y el amor al Gran Hermano? ¿El mundo soportaría que únicamente poseyésemos afán de poder, sed de dominio, ganas de pisotear el enemigo y emoción por la victoria?
“La libertad es poder decir que dos y dos son cuatro. Si se concede esto, lo demás vendrá dado por si solo”, piensa Winston, el protagonista. Sin embargo, más tarde, el partido le demostraría que dos y dos también podían ser cinco, pero mediante la tortura y el dolor. “¿Existe la gravedad? Si O’Brien cree que flota y yo creo que lo veo flotar, ocurre efectivamente”.
Orwell denuncia en esta magnífica novela los regímenes totalitarios, tanto los existentes en el momento de ser escrita como los que probablemente habrían de surgir.
“El ser humano muere, es derrotado, fracasa cuando está solo. Pero si el hombre puede escapar de su propia identidad, si puede fundirse con el Partido de modo que él es el Partido, será todopoderoso e inmortal”.
Y Winston, a pesar de luchar contra el sistema y de rebelarse, de odiar al Partido y de mantener el firme propósito de morir odiándolo para alcanzar la libertad…acaba aceptando, tristemente para el lector, que la verdad es lo que el partido proclama.
Esta novela no está tan lejos de nuestra realidad en algunos aspectos. El concepto de privacidad hoy en día ESTÁ AMENAZADO. En 1984 se daba el control del pensamiento y la pérdida de la identidad a través de un sistema de adoración al líder. Ahora, sin embargo, el mundo quiere conocer qué hacemos, a dónde vamos, cuándo y con quién; así que no nos despistemos...
“La guerra es paz.La libertad es la esclavitud.La ignorancia es la fuerza”.
Léanla, pero con cuidado, que el Gran Hermano les vigila.