martes, 29 de diciembre de 2009

Racionalidad vs. Cordialidad [A]B


cordial.

(Del lat. cor, cordis, corazón, esfuerzo, ánimo).

1. adj. Que tiene virtud para fortalecer el corazón.

2. adj. Afectuoso, de corazón.

racional.

(Del lat. rationālis).

1. adj. Perteneciente o relativo a la razón.

2. adj. Conforme a ella.

3. adj. Dotado de razón. U. t. c. s.


En el mundo no existe debate. El mundo es racional y la naturaleza generalmente se manifiesta de esta forma. Las presiones son la consecuencia de los cambios de temperatura; los huracanes, de grandes presiones; las catástrofes, de grandes huracanes. Paremos ya de contar.

Ahora bien, ¿qué hay del ser humano? Los seres humanos estamos balanceándonos constantemente entre lo racional y lo cordial. Esto me entusiasma. Aún cuando la cordialidad sólo fuera un mecanismo social, es apasionante.

De entre todos los seres vivos, ninguno, como nosotros, tiene un apego social tan elevado hacia los propios miembros de su especie (y a la vez hace oídos sordos hacia problemas tan graves como hambre, enfermedades, etc.).

Somos sociales para la bueno y para lo malo. Hemos renunciado a parte de nuestra racionalidad en beneficio de nuestra cordialidad, y ello hace que nos planteemos qué define al ser humano. Porque tradicionalmente entendemos que lo más representativo del ser humano es su capacidad racional y, sin embargo, podemos observar en el día a día que también la naturaleza se comporta de forma racional; pero que, de forma diferente a la naturaleza, el ser humano tiene una quintaesencia que le hace destacar, y ésta es, en mi opinión, su característica más definitoria (aunque es cierto que estamos constituídos por muchos más elementos que nos configuran y son los que crean los concflictos internos [nuestra riqueza es nuestra pobreza, o viceversa].




martes, 15 de diciembre de 2009

Fiel espejo que muestra nuestro reflejo A[B]


Querido lector:
Si por ser bisoño conocedor del hermoso idioma de la bella Italia te aburres un poco con el comienzo, acude directamente al minuto 1 [el gran Adriano Celentano te arrancará una sonrisilla]).


Siamo la coppia più bella del mondo
Somos la pareja más bella del mundo
e ci dispiace per gli altri
y lo sentimos por los otros
che sono tristi, e sono tristi
que están tristes
perché non sanno più cos'e' l'amor!
porque no saben qué es el amor.

"Il vero amore"
El verdadero amor
per sempre unito dal cielo,
para siempre unido por el cielo,
nessuno in terra, anche se vuole,
ninguno en la tierra, aunque quiera,
puo separarlo mai, ma propio mai!
(nadie)podrá separarlo, (pero de verdad nadie).

Siamo la coppiaaa più bellaaa del mondoo...



Cada día me gusta más el estudio della lingua italiana.

martes, 1 de diciembre de 2009

Quién sabe cuándo será el día [A]B



El olor de este martes por la noche ya huele a tostadas y leche caliente, o a un desayuno veloz y atolondrado, incluso a un no-desayuno; porque ya huele a miércoles.
El martes, las ollas de mamá huelen a una mezcla extraña, porque la desesperanza del lunes se mezcla en la marmita con la ilusión de mitad de semana que inspira el miércoles.
Ahora el miércoles asoma por la ventana, tan absorto en sí mismo que todavía no se atreve a mostrar ni un mínimo resquicio de su orgullosa "M inicial".
El miércoles es un día especial, porque empezamos a darnos cuenta de que aquello que tan duro parecía el lunes, hoy llega a su etapa intermedia y que, tal vez, no fueran para tanto los pensamientos auspicieros con los que el lunes comiamos una rígida tostada que sabía a "fin de lo mágico" nada más despertarnos.
El jueves es el día más extraño de todos. Porque el jueves la ilusión de "lo mágico" es todavía mayor a la del viernes o incluso a la del sábado. El jueves comenzamos a entramar una enrevesada maraña de ideas, deseos y planes que nos elevan y hacen que deseemos llegar prestos al día siguiente.
El viernes es nuestro día, sí señorita, el nuestro. A veces intentan sustituirnos un viernes por un perezoso jueves festivo, pero no, el viernes es objeto de culto y como tal debe tratarse. El viernes comienza lleno de energía y termina con un cuerpo que clama por recordar qué era la misma. El viernes vivimos más de un aspecto de nuestra vida, y el viernes nos dedicamos a convertir sueños faustinos en "meros" sueños normales, porque realizamos algunos y dejamos, pendientes en el casillero, otros sueños para los viernes que vendrán.
El sábado es el comienzo del fin y como tal lo entendemos. Intentamos alargarlo más que un rayo de luna y en ocasiones buscamos transformarlo en otro viernes por la tarde. El sábado es un miércoles en que estudio en mi casa y, si tengo suerte, libero endorfinas con las personas que quiero (mis amigos y especialmente usted, señorita).
Lo importante es que siempre vivimos con ilusión y ésta nos permite conseguir cosas increíbles. Alle, alle! A ilusionarse se ha dicho!

(Del domingo no hablo HOY)